¿Eres de esos afortunados que pueden trabajar desde casa pero necesitas un buen espacio para hacerlo? Mucha gente se desvive reorganizando habitaciones para convertirlas en despachos.
También los hay quienes se ven obligados a trabajar en el salón, lo cual no es muy recomendable porque se termina mezclando la sala de descanso con la de trabajo.
Otros, mucho menos afortunados, llegan a utilizar la cocina para ello, y eso si que es un suplicio. Sin embargo, hay una opción que resulta de lo más ventajosa: la terraza.
Esta supone muchas ventajas que te contaremos a continuación, así que si buscas un espacio perfecto, aquí te enseñamos cómo convertir una terraza en un despacho para teletrabajar.
¿Vale la pena convertir una terraza en despacho?
Sin duda, sí. Aprovechar una terraza para crear un despacho no solo mejora la funcionalidad de tu vivienda, sino que también aumenta tu calidad de vida.
Teletrabajar en un espacio con luz natural, ventilación y vistas al exterior influye positivamente en la productividad, el estado de ánimo y el bienestar general.
Además, al instalar cerramientos como cortinas de cristal o techos móviles, no pierdes ese vínculo con el exterior, sino que lo integras al espacio de trabajo. Y lo mejor: puedes usarlo todo el año, sin preocuparte por el clima. Es una forma inteligente de ganar un despacho sin hacer una reforma integral.
Ventajas de una terraza para teletrabajar
Puede parecer algo impropio, no obstante las terrazas suponen grandes ventajas a la hora de trabajar desde el hogar:
- Son el lugar menos utilizado de cualquier vivienda. Por ese motivo evitan que la gente transite por ellas molestándote.
- Se puede sacrificar su antiguo uso sin perder un espacio esencial de la casa o, si quieres invertir un poco más, puedes crear un espacio modular apto para todos los usos.
- Suelen tener iluminación natural, lo cual es esencial para rendir adecuadamente. Esto se debe a que el sol ayuda a sentirse despierto y con energía.
- Al dar al exterior, incluso si la terraza es pequeña, da una magnífica sensación de amplitud que ayuda mucho a no agobiarse a pesar de estar todo el día en casa.
- Se ventila fácilmente, lo cual ayuda a tener un ambiente depurado.
Cerramientos para transformar la terraza en una oficina
Si quieres trabajar desde casa de forma cómoda y profesional, cerrar la terraza es el primer paso. Los cerramientos no solo protegen del clima, sino que también permiten crear un espacio tranquilo, bien iluminado y aislado, ideal para mantener la concentración. A continuación, te mostramos las mejores opciones para convertir tu terraza en un despacho práctico y habitable durante todo el año.
Cortinas de cristal: luminosidad y aislamiento acústico
Las cortinas de cristal son perfectas para transformar una terraza abierta en un despacho moderno. Permiten que entre la luz natural sin obstáculos y, al mismo tiempo, protegen del ruido exterior, algo fundamental si necesitas concentración o haces videollamadas.
Al no tener perfiles verticales, ofrecen una estética limpia y elegante, y se pueden abrir completamente cuando el clima acompaña.
Techos móviles: luz natural todo el año
Un techo móvil te da el control total sobre la entrada de luz y ventilación. Puedes abrirlo para disfrutar del sol o cerrarlo cuando llueve o hace demasiado calor.
Combinado con cortinas de cristal, crea un espacio versátil y protegido que puedes usar como despacho durante todas las estaciones. Además, aporta un valor añadido estético y funcional a tu vivienda.
Cerramientos térmicos para zonas frías o ruidosas
Si vives en una zona con temperaturas extremas o mucho ruido, conviene apostar por vidrio templado con cortinas con cámara de aire.
Este tipo de cerramiento mejora notablemente el aislamiento térmico y acústico, ayudando a mantener una temperatura estable y reduciendo las distracciones del entorno. Así, tu terraza se convierte en un espacio profesional y confortable donde puedes trabajar con total tranquilidad.
Pasos para convertir una terraza en un despacho
Ahora que ya sabes porqué una terraza puede ser el espacio ideal, vamos paso por paso:
- Si tu terraza es abierta, lo primero que tendrás que hacer es instalar un cerramiento de terraza con cristal. En este sentido existen varias opciones en el mercado. Puedes cerrarla al estilo clásico, con ventanas de aluminio u optar por una opción más moderna y eficiente como las cortinas de cristal.
- Ahora que ya tienes una terraza acristalada y bien aislada del ruido y la temperatura, o si ya la tenías, llega el momento de cribar. Debes elegir qué cosas de la terraza se quedarán y cuáles debes retirar. Lo mejor, en cualquier caso, suele ser deshacerse por completo del mobiliario y otros trastos y dejar el espacio lo más diáfano posible.
- Eso si, no te preocupes si eres un amante de las plantas, estas pueden quedarse para hacerte compañía. Esto se debe a que es muy recomendable trabajar rodeado de plantas. Sus aromas son estimulantes, suponen una decoración orgánica que ayuda a sentirse cómodo y no implican grandes distracciones.
- Ahora deberás analizar el espacio del que dispones y poner una silla ergonómica y un buen escritorio o mesa para trabajar. Lo mejor es que orientes el espacio mirando hacia el exterior, de modo que si tienes que hacer videollamadas lo que se vea sea la pared. Además, así la pantalla del ordenador no reflejará el sol.
- No olvides poner una cajonera, una papelera, una caja de cables y un alargador. Además, si el Internet no llega con mucha potencia, pon un amplificador del Wifi.
- Si tienes paredes de algún color, será mejor que las pintes de blanco.
- Por último, presta atención a la iluminación. Cuanto más blanca y potente mejor ya que ayuda a ser más eficiente. Eso sí, procura que sea indirecta para que no te genere fatiga.
Mobiliario ergonómico y adaptado al espacio
Una vez cerrado el espacio, el siguiente paso es elegir el mobiliario adecuado. En una terraza convertida en despacho, cada elemento debe aportar comodidad sin saturar el ambiente.
Optar por muebles ergonómicos y proporcionales al espacio disponible marcará la diferencia entre un lugar funcional y uno incómodo.
Escritorios compactos y sillas cómodas
El escritorio debe adaptarse al tamaño del espacio, pero sin renunciar a la funcionalidad. Los modelos plegables, de esquina o tipo consola son opciones muy recomendables para terrazas reducidas.
La silla, por su parte, debe ser ergonómica y ligera, con respaldo adecuado y sin ruedas si el suelo no es completamente liso. Teletrabajar bien empieza por estar bien sentado.
Soluciones de almacenaje vertical y minimalista
En terrazas reconvertidas, el espacio de almacenaje suele ser limitado, por lo que conviene aprovechar las paredes. Estanterías flotantes, módulos verticales o archivadores colgantes permiten tener todo a mano sin ocupar superficie útil.
Cuanto más limpio y organizado esté el entorno, más fácil será concentrarse. Y si usas cortinas de cristal, todos estos elementos quedarán protegidos del polvo y la humedad.
Iluminación y decoración: claves para sentirse bien trabajando
El entorno en el que trabajas influye directamente en tu estado de ánimo, concentración y motivación.
Por eso, al transformar una terraza en despacho, no basta con cerrarla y amueblarla: la iluminación y la decoración juegan un papel clave para crear un espacio en el que realmente apetezca estar.
Iluminación natural vs. artificial
Aprovechar la luz natural es una de las grandes ventajas de trabajar en una terraza acristalada. Las cortinas de cristal permiten una entrada continua de luz sin renunciar al aislamiento, lo que reduce la fatiga visual y mejora el bienestar general.
Aun así, conviene complementar con luz artificial cálida y dirigida, como lámparas de escritorio o apliques, para las horas de menor luminosidad. El equilibrio entre ambos tipos de luz garantiza un ambiente funcional y agradable durante toda la jornada.
Plantas, textiles y pequeños detalles para dar calidez
Incorporar elementos decorativos ayuda a que el despacho no se sienta frío o impersonal. Algunas plantas resistentes al exterior —como sansevierias o potos— no solo decoran, sino que también mejoran la calidad del aire.
Añadir alfombras de exterior, cojines o una manta aporta textura y calidez, mientras que los cuadros o láminas en la pared hacen el espacio más tuyo.
Con pocos elementos bien elegidos, puedes conseguir que tu despacho en la terraza sea un rincón cómodo, inspirador y acogedor, perfecto para teletrabajar cada día.
Despacho de lujo: Cómo convertir la terraza de un ático en una oficina
Si eres de esos escasos afortunados que cuentan con un ático con vistas, puedes convertirlo en un despacho a la altura de las empresas más sofisticadas. Aquí lo que puedes hacer es cerrar la terraza del ático con láminas de cristal sin perfiles entre sí.
De este modo conseguirás un efecto panorámico que dejará impresionado a cualquiera gracias a las vistas, sobre todo si tienes que hacer muchas videollamadas o teleconferencias.
Eso sí, procura disponer la distribución del despacho de modo que el sol nunca llegue a dar directamente en la pantalla. Si a todo ello le añades mobiliario centrado en cristal y madera, conseguirás un efecto liviano, delicado y orgánico que sumará categoría a tu nueva oficina.
Teletrabajar desde la terraza de tu casa
Como ves, una terraza puede ser realmente útil si se sabe explotar como es debido. Ahora que ya sabes cómo hacerlo, no tienes excusa para ello. Aprovecha hasta el último rincón de tu casa y consigue un espacio de trabajar que hará que nunca quieras volver a la oficina.
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