¿Tienes instalada una pérgola bioclimática en tu casa y te estás preguntando cuáles son las tareas de mantenimiento y limpieza que requiere? Este tipo de pérgola es una de las más atractivas y elegantes que existen, suscitando la admiración por parte de los invitados.
Son estructuras fijas con lamas que pueden abrirse y cerrarse para adaptarse a las diferentes situaciones climatológicas, siendo eficaces contra los rayos del sol en verano, proporcionando sombra y protegiendo los muebles. De esta forma, es posible crear un ambiente más agradable y disfrutar del jardín o la terraza casi todo el año.
Pero también es posible encontrar modelos que incorporan sensores de lluvia y viento, cerrándose automáticamente cuando empieza a llover, por lo que no tienes que preocuparte por nada.
Pero lo cierto es que para disfrutar de ella muchos años, es conveniente realizar un mantenimiento periódico. A continuación te explicamos cómo se limpia una pérgola bioclimática y que mantenimiento necesita cada uno de sus componentes.

¿Cuándo es el mejor momento para la limpieza?
La mayor parte de las pérgolas bioclimáticas actuales son de aluminio y, generalmente, son más fáciles de cuidar y de limpiar que las pérgolas de madera. Lo ideal es limpiar la pérgola al menos dos veces al año, una vez en verano y otra a principios del otoño, en cuanto el buen tiempo empiece a marcharse. La limpieza incluye tanto las lamas como los canalones, los pilares y los diversos mecanismos que incluye.
Además, para garantizar la duración, la seguridad y la buena apariencia de una pérgola bioclimática, es conveniente realizar un mantenimiento dos o tres veces a lo largo del año, una en primavera para prepararla para el calor y otra en otoño, antes de la llegada del invierno.
No obstante, en función del entorno y del clima de la zona, puede que necesitemos realizar algún mantenimiento extra a lo largo del año, ya sea por la polución, por la cercanía con el mar o por la gran cantidad de lluvias o nevadas.
Pasos para limpiar tu pérgola bioclimática
A simple vista, la tarea de limpiar una pérgola bioclimática puede parecer engorrosa, pero lo cierto es que no lo es tanto. De hecho, lo único que se necesita para su mantenimiento es una esponja, agua tibia, jabón líquido de lavavajillas, un cepillo de cerdas y un paño suave de microfibra. Pero nunca uses detergentes tóxicos o abrasivos, ya que pueden terminar dañando la estructura y las lamas.
Preparación
- Clima adecuado: Elige un día sin viento fuerte ni lluvia para evitar que la suciedad se adhiera nuevamente durante la limpieza.
- Seguridad: Asegúrate de que la pérgola esté completamente desplegada y las lamas estén en posición horizontal para facilitar el acceso.
Eliminación de residuos superficiales
- Retira hojas y polvo: Con un cepillo de cerdas suaves o un soplador de aire, elimina hojas, polvo y otros residuos de la superficie y los canalones.
Limpieza de las lamas orientables
- Preparación de la solución: Mezcla agua tibia con jabón neutro o líquido lavavajillas en un balde.
- Aplicación: Sumerge la esponja o paño en la solución y limpia cada lama individualmente, tanto en la parte superior como inferior, eliminando cualquier mancha o suciedad acumulada.
- Manchas difíciles: Para manchas persistentes, puedes utilizar una solución de agua con una pequeña cantidad de vinagre blanco, aplicándola suavemente con la esponja.
- Enjuague: Utiliza la manguera con un flujo de agua moderado para enjuagar las lamas, asegurándote de eliminar cualquier residuo de jabón.
- Secado: Si es posible, seca las lamas con un paño de microfibra para evitar marcas de agua.
Limpieza de la estructura
- Proceso similar: Aplica la misma solución jabonosa a la estructura de la pérgola, limpiando pilares, vigas y otros componentes estructurales con la esponja o paño.
- Enjuague y secado: Enjuaga con agua limpia y seca con un paño suave para prevenir manchas.
Mantenimiento de los canalones
- Revisión: Inspecciona los canalones y desagües para asegurarte de que no estén obstruidos por hojas, ramas u otros residuos.
- Limpieza: Si es necesario, utiliza un cepillo de cerdas suaves o una manguera para eliminar las obstrucciones y garantizar un drenaje adecuado.
Revisión de mecanismos y componentes
- Mecanismos de apertura y cierre: Verifica que los mecanismos de las lamas funcionen sin problemas. Si notas resistencia o ruidos inusuales, considera aplicar un lubricante adecuado siguiendo las recomendaciones del fabricante.
- Elementos eléctricos: Si tu pérgola cuenta con sistemas de iluminación o automatización, revisa que todos los componentes eléctricos estén en buen estado y funcionando correctamente.
Consejos adicionales y precauciones
- Evita productos abrasivos: No utilices limpiadores agresivos, esponjas metálicas o herramientas que puedan rayar o dañar la superficie de la pérgola.
- No utilices agua a alta presión: Las hidrolimpiadoras pueden dañar el recubrimiento de aluminio y los mecanismos delicados. Opta por un flujo de agua moderado.
- Inspección regular: Además de la limpieza, realiza inspecciones periódicas para detectar signos de desgaste, corrosión o daños, y aborda cualquier problema de inmediato.
- Protección adicional: En zonas con condiciones climáticas extremas, considera el uso de fundas protectoras o tratamientos específicos para prolongar la vida útil de la pérgola.
Componentes de la pérgola bioclimática y su cuidado
Como decíamos al principio, la mayoría de las pérgolas bioclimáticas suelen ser de aluminio, que es un material muy resistente ante los daños externos, por lo que no es necesario realizar un mantenimiento exhaustivo. No obstante, si queremos prolongar su vida útil, es necesario que no la descuidemos, de modo que siga funcionando perfectamente.
Estructura y su lavado
Es fundamental lubricar con regularidad la estructura y los componentes mecánicos de la pérgola para garantizar su óptimo funcionamiento y evitar su corrosión. Además, si la pérgola cuenta con cristaleras, aprovecha el buen tiempo para lavarlas con agua y jabón. Si vuelve a ensuciarse mucho, puede que sea conveniente hacerlo también durante el verano.
Lamas y su mantenimiento
Es aconsejable no dejarlas abiertas en épocas de caídas de hojas o de nevadas para que no tengan que soportar demasiado peso, lo que podría terminar por dañar la estructura o las lamas de forma irreversible y tener que sustituir las piezas dañadas.
Limpieza de canaletas
De forma periódica también es recomendable comprobar el estado de los canalones de la pérgola y retirar cualquier elemento que impida la evacuación del agua y pueda estropearlos. Debe realizarse principalmente en los meses de primavera, cuando las lluvias suelen ser más fuertes y pueden llegar a llenar los canalones, evacuando el agua sobre la estructura.
Mando y su higiene
Aunque algunas pérgolas se manejan a través de una app móvil, las hay que se controlan con un mando. No olvides limpiarlo también de manera periódica y comprobar que tiene pilas. Además, es importante guardarlo a buen recaudo, en un lugar seco y donde no reciba excesivo calor.
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