Una pérgola bioclimática de aluminio es una de las estructuras exteriores que menos mantenimiento piden. Aun así, las lamas, los canalones y los mecanismos están expuestos todo el año al polvo, las hojas, la lluvia y, en zonas costeras, a la sal. Una limpieza bien hecha un par de veces al año basta para que conserve su aspecto, para que las lamas giren con suavidad y para que el agua se evacúe sin problemas. Te explicamos cómo hacerlo.
¿Cada cuánto hay que limpiarla?
Lo recomendable son dos limpiezas a fondo al año:
- En primavera, antes de empezar a usarla a diario, para retirar la suciedad del invierno.
- En otoño, después de la caída de la hoja y antes de las lluvias fuertes, para que los canalones queden despejados.
Conviene hacerlo con más frecuencia si vives cerca del mar, donde la sal se deposita sobre el aluminio, o si tienes árboles cerca, que llenan las lamas y los canalones de hojas.
Qué necesitas
Con materiales sencillos tienes de sobra:
- Un cepillo de cerdas suaves o un soplador de hojas.
- Una esponja y un paño de microfibra.
- Un cubo con agua tibia y jabón neutro.
- Una manguera de jardín.
- Una escalera estable.

Paso a paso para limpiar tu pérgola bioclimática
Elige un día sin viento ni lluvia y, si es posible, sin sol fuerte, para que el jabón no se seque antes de aclararlo.
1. Prepara la pérgola
Coloca las lamas en posición horizontal para acceder bien a las dos caras. Si tu pérgola tiene motor, iluminación o sensores, desconecta la alimentación eléctrica antes de mojarla.
2. Retira hojas y polvo
Elimina la suciedad suelta con un cepillo suave o un soplador, empezando por la parte superior de las lamas y terminando por los canalones.
3. Limpia las lamas
Lava cada lama por las dos caras con la esponja y el agua jabonosa. Para manchas más resistentes, añade un chorrito de vinagre blanco al agua. Aclara con la manguera a presión normal y seca con el paño de microfibra para evitar marcas de cal.
4. Limpia pilares y vigas
Repite el proceso en la estructura: agua jabonosa, aclarado y secado. Presta atención a las uniones y a la base de los pilares, donde se acumula más suciedad.
5. Despeja los canalones
Es el paso más importante para el buen funcionamiento de la pérgola. Retira hojas y restos de los canalones y comprueba, echando agua con la manguera, que el agua baja sin obstáculos por los pilares. Un canalón obstruido hace que el agua rebose sobre las lamas.
6. Revisa los mecanismos
Vuelve a conectar la alimentación y abre y cierra las lamas varias veces:
- Si giran con dificultad o hacen ruido, consulta al fabricante antes de aplicar ningún lubricante, ya que no todos los mecanismos lo admiten.
- Si tu pérgola tiene sensores de lluvia o viento, comprueba que estén limpios y responden correctamente.
- Limpia el mando con un paño seco, revisa las pilas y guárdalo en un lugar seco.
Productos y prácticas que debes evitar
El aluminio lacado es resistente, pero su acabado se puede dañar con un mal uso. Evita:
- Hidrolimpiadoras a presión, que pueden dañar el lacado, las juntas y los componentes eléctricos.
- Estropajos, cepillos metálicos y productos abrasivos, que rayan la superficie.
- Disolventes, lejía y desengrasantes agresivos, que atacan el acabado.
- Mojar directamente el motor o la iluminación LED.

¿Y si tu pérgola tiene cerramientos?
Si has cerrado los laterales con cortinas de cristal, aprovecha la limpieza de la pérgola para limpiar también los cristales y las guías, que acumulan polvo y hojas. Tienes todos los pasos en cómo limpiar las cortinas de cristal.
Consejos para que tu pérgola dure más
Además de las dos limpiezas al año, estos hábitos ayudan a mantenerla en perfecto estado:
- Retira las hojas de las lamas y los canalones de vez en cuando, sobre todo en otoño.
- Junto al mar, aclara la estructura con agua dulce cada pocas semanas para eliminar los restos de sal.
- Haz una revisión anual de mecanismos, sensores y anclajes, y avisa al servicio técnico si notas cualquier cambio.
- Sigue las indicaciones del fabricante sobre la posición de las lamas con viento fuerte o nieve.
Una pérgola cuidada, lista para cada estación
Mantener una pérgola bioclimática en perfecto estado es cuestión de dos limpiezas al año, productos suaves y un repaso a canalones y mecanismos. Con eso, las lamas seguirán girando como el primer día y la pérgola te protegerá del sol y la lluvia durante muchos años.
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