Pérgola fija

Una pérgola es una de las formas más sencillas de ganar un espacio exterior útil: da sombra, crea un ambiente y, según el modelo, protege también de la lluvia. Pero bajo ese nombre caben soluciones muy distintas, desde una estructura de madera con plantas trepadoras hasta una pérgola de aluminio con lamas motorizadas. Elegir bien empieza por conocer los tipos que existen y para qué sirve cada uno.

Tabla de contenidos

¿Qué es una pérgola?

Una pérgola es una estructura exterior formada por pilares y vigas que sostiene una cubierta: lamas, lona, cristal o vegetación. Puede ir adosada a la fachada o ser independiente. Su función principal es dar sombra, aunque los modelos más completos regulan también la ventilación y protegen de la lluvia, el viento y el frío.

Tipos de pérgolas según la cubierta

La cubierta es lo que más diferencia a unas pérgolas de otras, porque decide cuánta protección ofrecen y cómo se usan.

Pérgola bioclimática

Su cubierta está formada por lamas de aluminio orientables que giran para dejar pasar la luz, crear sombra o cerrarse por completo y proteger de la lluvia. Es la opción más completa para usar el espacio casi todo el año. Hay varias variantes:

  • Orientable: las lamas giran sobre su eje, entre 0º y 145º en nuestros modelos, y regulan con precisión la luz y la ventilación.
  • Retráctil: las lamas, además, se recogen en un extremo y dejan el espacio totalmente abierto al cielo.
  • Mixta: combinan las dos cosas, lamas orientables y una cubierta que se puede recoger.

Puedes ver en detalle cómo se diferencian en pérgola bioclimática orientable o retráctil. Y conocer los modelos que fabricamos en nuestras pérgola bioclimáticas.

Cerramiento de terraza con pérgola bioclimática

Pérgola de lona tensada

Una lona técnica tensada sobre una estructura de aluminio da una sombra amplia y uniforme, con un diseño ligero y elegante. Es una de las pérgolas ligeras más resistentes: la tensión evita que el agua se embolse y aguanta mejor el viento que un toldo. Según su forma, puede ser recta, inclinada o curvada. Más información en nuestras pérgolas de lona tensada.

Pérgola con cubierta de cristal o policarbonato

Si buscas una cubierta permanente, que no se abra, la solución es un techo fijo de vidrio o de policarbonato sobre estructura de aluminio. Protege siempre igual de la lluvia y deja pasar la luz. 

Pérgola vegetal o de cañizo

Es la versión más tradicional: una estructura con plantas trepadoras, cañizo o brezo. Aporta un aire natural y fresco, pero no protege de la lluvia y necesita cuidados constantes. Es más decorativa que funcional.

Tipos de pérgolas según el material

El material de la estructura determina la durabilidad y el mantenimiento. Estos son los más habituales:s

Material Ventajas A tener en cuenta
Aluminio Ligero, no se oxida, apenas requiere mantenimiento y admite cualquier color Estética más moderna
Madera Aspecto cálido y natural Necesita tratamientos periódicos frente al sol, la humedad y los insectos
Acero o hierro Muy resistente Exige protección contra la oxidación, sobre todo cerca del mar

Desliza la tabla para verla completa →

En Vitroglass trabajamos con aluminio, porque es el material que mejor soporta el exterior con el menor mantenimiento.

Tipos de pérgolas según la instalación

Además de la cubierta y el material, conviene decidir cómo se va a sujetar:

  • Adosada a la pared: aprovecha la fachada como apoyo y crea una estancia exterior pegada a la casa. Es la opción habitual en terrazas.
  • Independiente o autoportante: se sostiene sobre sus propios pilares y puede colocarse en cualquier punto del jardín o del patio.

Si estás pensando dónde colocarla, qué medidas elegir o sobre qué suelo instalarla, te lo contamos en cómo planificar la instalación de una pérgola.

Pérgola de lona tensada curvada.

Qué pérgola elegir según tu espacio

Cada espacio tiene necesidades distintas. Estas son las combinaciones que mejor funcionan:

  • Jardín: una pérgola independiente, bioclimática o de lona, crea una zona de comedor o descanso separada de la casa.
  • Terraza: mejor adosada a la fachada, para aprovechar el espacio. La bioclimática permite usarla también en invierno.
  • Patio: la lona tensada da una sombra amplia con pocos pilares, y la bioclimática, protección frente a la lluvia.
  • Ático: suele recibir mucho sol y viento, así que conviene un modelo robusto, bien anclado y con lamas o lona tensada.
  • Hostelería: los módulos de lona tensada o bioclimática cubren grandes superficies de mesas y se pueden ampliar.

¿Qué pérgola es mejor para la lluvia?

Si la lluvia es tu prioridad, la mejor opción es una pérgola bioclimática: con las lamas cerradas forma una cubierta estanca y conduce el agua por los pilares. La lona tensada resiste bien la lluvia moderada, pero en temporales fuertes conviene recogerla si el modelo lo permite. Las pérgolas vegetales o de cañizo no protegen de la lluvia.

Tipo Sombra Lluvia Ventilación Mantenimiento
Bioclimática Regulable Sí, con lamas cerradas Regulable Bajo
Lona tensada Amplia y uniforme Lluvia moderada Buena Bajo
Techo de cristal o policarbonato Parcial o con control solar Sí Depende de los laterales Bajo
Vegetal o cañizo Parcial No Muy buena Alto

Desliza la tabla para verla completa →

La pérgola ideal es la que encaja con tu forma de vivir el exterior

No hay un tipo mejor que otro, sino una pérgola adecuada para cada espacio y cada uso. Si quieres protección todo el año, la bioclimática es la más completa. Si buscas una sombra amplia y un diseño ligero, la lona tensada es difícil de superar. Lo importante es elegir pensando en cuándo y cómo vas a usarla.

En Vitroglass fabricamos pérgolas bioclimáticas y de lona tensada a medida, y las instalamos en toda España. Pide una valoración sin compromiso y te ayudamos a elegir la tuya.

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